• Jabones de Aceites

    Son jabones que  limpian delicadamente la piel. Su fórmula enriquecida de origen vegetal, obtenida de la mezcla de:

    • Aceite de oliva virgen extra, es conocido desde siempre por sus propiedades hidratantes, regenerantes y suavizantes. Posee virtudes anti-oxidantes que ayudan a luchar contra el envejecimiento de la piel.
    • Manteca de cacao  también tiene propiedades que la hacen única contra el envejecimiento cutáneo.  Además, tiene propiedades anti-inflamatorias y es muy nutritiva.
    • Manteca de karité, posee propiedades suavizantes y reestructurantes para arrugas y estrías. Actúa como cicatrizante, regenerando el tejido epitelial dañado.
    • Aceite de coco que actúa sobre tu piel como un acondicionador, dando hidratación de forma natural  a cualquier tipo de piel incluyendo aquellas que tienen problemas de alergias o  sequedad.  Por su alto contenido en ácidos grasos ayuda a eliminar la suciedad, las impurezas y la piel muerta causante de las manchas.
    • Miel es capaz de humedecer la piel manteniéndola elástica y firme, alisando así las arrugas.
    • Avena es un cereal capaz de calmar las irritaciones producidas por alergias  o por quemaduras de todo tipo.
    • Aceites esenciales (naranja, chocolate, café, etc) nutren y proporcionan una untuosa crema que mima y cuida las pieles más delicadas. Antioxidantes y calmantes, previenen el envejecimiento celular y apariciones de estrías. Aceleran la regeneración de la piel, suavizándola, nutriéndola y relajándola. Los jabones de aceites, están indicados para el tratamiento de todo tipo de pieles que necesitan nutrición (para pieles sensibles, psoriasis, dermatitis, acné y pieles grasas).

    También algunos de mis jabones llevan leche de vaca o de cabra. Cleopatra, la mítica reina egipcia, tenía razón: la leche es maravillosa. Y no únicamente por las propiedades que le conocemos para la salud, sino porque gracias a sus beneficios   para la piel, es  una aliada incomparable para la belleza. Contiene hidratos de carbono, grasas y proteínas que la convierten en un excelente suavizante. Además, humecta y nutre la piel por sus minerales (calcio) y vitaminas (A, B, y D).El secreto reside en el ácido láctico, uno de los mejores exfoliantes e hidratantes que nos brinda la naturaleza. También estimula la producción natural de colágeno, posee bioproteínas que ayudan a retener la humedad, y biotina, que actúa como protector frente a agresiones externas.

     

     

     

  • Jabones de Glicerina

    Jabones a base de glicerina. Llevan además extractos vegetales o plantas aromáticas (mango, chocolate o naranja) que le proporcionan color y olor natural.

     

    Son jabones neutros, de un ph parecido al de la piel. De esta manera consiguen eliminar las impurezas sin resultar agresivos a diferencia de la mayoría de los jabones industriales que contienen grasas animales y que suelen afectar a la piel causando descamación, irritación y piel seca.

     

    Especial para las pieles grasas por su carácter especifico que tiende a cerrar las glándulas sebáceas. Resulta adecuado para el tratamiento del acné, granos, espinillas.

     

    Al mismo tiempo se considera un jabón muy útil para pieles finas y sensibles que son aquellas que más sufren al contacto con el exterior.